¿A qué aspiras?, preguntó.

A una casa con las puertas abiertas.

Donde entre el fresquito y los bichitos.

Que tenga alma y recuerdo.

Que llore y ría de alegría.

Con un trocito de suelo lindo,

Para descansar todos tus miedos

Y renacer con mil suspiros

De gratitud, dicha y lamento.

Una estrellita en el firmamento 

¿Cómo nombrar lo que es Divino,

Si siempre hay más que lo que vimos?

La alegría de vivir. Comunidad, gozo 

Y sentido.  Estamos vivos. 

                                                Mae mía. 🙂

Deja un comentario