Una luz te cogerá y te llevará de nuevo a la vida.
Paz, tranquilidad, armonía. Una vida simple. Un atardecer en alguna playa de algún lado. Un grupo de amigos jugando en las olas. Un coral, un momento sagrado. La magia de lo que se presenta frente a nuestros ojos y que otras veces ignoramos. Presencia auténtica. Plena.
No hay más.
Es todo lo que necesitamos.